18 jun 2012

árboles





veo diamantes que son pedazos del muro de berlín
veo el barco con quinientos exiliados
su riqueza es un visado a puerto rico
y la carta del padre
que fusilaron en la plaza
que se ha quedado sin hermanos
sin mujer y sin hijos mayores

catedráticos honoris causa
hombres comunistas olvidadizos
chilenos, cubanos, argentinos, españoles
hombres sin fe y matrimonios mixtos

mexicanos absortos abren sus universidades
y dan pan en la mesa que es de todos
luego favores y ventas a media noche
en cuartos rojos que son albercas
y mesas de carpinteros

veo los ojos grises de hombres-paracaídas
veo a mi padre haciendo surcos en la foto familiar
veo latas y cámaras fotográficas que no dicen nada, hermanos

las cintas de buñuel son la utopía que creen las pianolas
y
las economías se regodean de su propio estilo
de su imaginación desmedida
de sus buenas intenciones

a ellos los veo salir a las calles y romperse el alma
que dejaron en los baños-clubes-hospitales
los veo llenar las avenidas
salir eufóricos
lastimados a la ligera

buñuel nos escupe en la cara que somos ovejas
caníbales
libertinos
ingratos
el mejor espectáculo para Dios.



4 jun 2012

Dios en la paz foránea





A los compañeros
que en penumbras
construían barricadas





Ahora mi patria y mis amigos se alejan
de cientos de aves que desfilan por mis ventanas.

Ahora son esqueletos
que dono-vendo a médicos coleccionistas
de cervicales y huesos imperfectos.

Ahora mi patria habita en el poema
del traicionado, del imbécil comunista
que nunca fue poeta ni un buen revolucionario.

Ahora los amigos-compañeros
que nunca han sabido de mis quince años,
salen a las calles de esta patria
que me abandonó con todo adentro.
Pintan, alzan la voz porque nunca han gritado,
alucinan bengalas en el techo de sus habitaciones
y ríen porque sienten que sería divertido huir,
caer muertos a pesar de todo.

De camino a casa los observo a los lejos
mientras imagino a mi padre encendiendo un cigarro
antes que su voz comience así:
la victoria es un cementerio en la Plata,
en el fondo del Pacífico.
En el sur, siempre en el sur.