PIEDRAS, MADRUGADA, ASTILLA, SALÓN LLUEVE DE DÍA

Horas larguísimas tendidos sobre la cama.
Yo jugaba con un universo dibujado en las cortinas de tu cuarto.
Tú tratabas de hacer lo imposible:el universo es una parábola y caminamos a través de él.
Difícil decirte que han pasado más años de los que puedo calcular,
que los momentos en que jugábamos desnudos intentando conocernos
tienen su resultado: pies, manos, vientres que evitamos tocar
porque quizá queramos olvidarnos de como se sienten estas tardes
donde la lluvia moja las sábanas de nuestra cama
rompiendo los hilos que ahora descubrimos para sostener
una habitación que perdió un techo con luces en el Oeste.
***
Postergamos para el anuario los paseos, las aventuras de piratas en una isla llena de patos
y ramas que algún incauto olvidó en su último viaje por el bosque.
Postergamos subirnos en lanchas con remos pesadísimos,
canciones en la cabeza que suenan cuando viras a la izquierda
y adolescentes que faltaron a sus clases, familias que juegan a ser amigos.
Postergamos una mariposa dibujada en mi cara y un ticket que sólo nos permite una hora
para estar en medio del mar combatiendo piratas y animales salvajes.
***
Buscamos ardor en el estómago.
Buscamos una casa que sea nuestra.
Sin agujeros en las paredes o ropas ajenas.
Una casa que una vez por semana nos sirva de refugio
y juguemos a estar casados.
***


